Entrevista con Rosie
En Esencia Divina
20 de Marzo 2017

Mi entrevista para marzo fue con Rosie Islas, con la ayuda de un par de amigas, Andrea y Jackie (quienes también interpretaron). Rosie es originaria de Panamá y actualmente vive con su hija y su nieto en el oeste de Carolina del Norte. Ella es una curandera y es una genio, con un talento para guiar a las personas en su camino espiritual. A pesar de que ella no se identifica con el Daoismo, hay muchos parecidos que yo veo en sus tradiciones de curanderismo, las cuales son bastante interesantes y admirables. Por ejemplo, ella se siente cómoda entre los mundos espirituales y también es bilingüe en inglés y español, sirviendo así a su comunidad. Su tienda se llama Esencia Divina y se encuentra en Fletcher, Carolina del Norte el la pulga de “Smiley’s”. Si tienes la oportunidad de hacerlo ¡debes ir a verla!

*Una sección de esta entrevista se hizo en español, el primer idioma de Rosie, luego fueron traducidas al inglés. Otras secciones se hicieron en inglés.

Entrevista dirigida por Mary Burke-Pitts
Apoyo durante la entrevista de parte de Jackie Fitzgerald
Interpretada al inglés por Andrea Golden
Traducida al español por Loida Ginocchio-Silva

MBP: ¿Qué nombre le darías a tu tradición?

Rosie: Yo me llamo simplemente una persona spiritual.

MBP: ¿De qué forma ves que tu tradición encaja en el mundo en el que vivimos el día de hoy?

Rosie: En mi parecer, creo que la idea es: primero que todo, respetar la creencia de cada persona. Soy espiritista, soy santera. Desde que nací tengo el don de poder ver y sentir. Mas, sin embargo, hay otros tipos de dones que las personas tienen, como el de poder ayudar a otras personas con la energía o simplemente con sus sentimientos. Mi meta es la de poder servir un poco de cada línea, cada creencia espiritual.

MBP: ¿Quiénes son tus maestros/as?

Rosie: Creo que son los espíritus porque desde pequeña me he dejado guiar por ellos. Es así como llego a las montañas de Asheville.

MBP: ¿Y de qué otras formas has aprendido tus tradiciones?

Rosie: Respeto, paciencia, amor. Y de repente creemos que estamos solos en este mundo pero creo que los espíritus están aquí para guiarnos en este camino espiritual. Para hacer algo mejor cada día.

MBP: ¿Te llamarías una curandera?

Rosie: Yo creo que todos somos curanderos/as. Yo me considero espiritista santera. Espiritista porque nazco con el don de espiritismo. Santera porque es la religión que escogí para seguir en este camino y poder dar un poquito de mi a cada persona que necesita una consulta o un consejo.

MBP: ¿De qué manera apoyas y guías a las personas en tiempos difíciles como la muerte o las tragedias?

Rosie: Bueno, cada vez que alguien muere, primero tenemos que ver si a la persona le tocaba morir o simplemente muere antes del tiempo que le tocaba. Si la persona muere antes de tiempo entonces necesitamos ayudar a ese espíritu a avanzar a la luz. Si la persona ya es muerta y le tocaba, pues muchas veces dejan mensajes que no pudieron dejar en vida y ese es parte de mi trabajo.

MBP: Entonces ¿te considerarías una médium?

Rosie: Me considero una médium ya que hay un espíritu, es un indio, que me ha acompañado desde que tenía tres años. Ha sido una experiencia increíble y lo bueno de ese espíritu es que siempre está ahí para ayudar.

MBP: ¿Alguna vez te ha asustado o intimidado ese trabajo?

Rosie: Claro que sí. Tengo experiencias fuertes porque cuando decides traer luz a la vida de las personas, siempre hay espíritus oscuros que no quieren permitir que traigas paz a la vida de las personas, o amor o dirección. Entonces nunca me he considerado una persona religiosa. Jamás. Sino espiritual. Y hay una gran diferencia.

MBP: Entonces, si hay algo que te intimida o te asusta ¿Cómo enfrentas ese miedo en el trabajo que haces?

Rosie:  Bueno, por ejemplo, cuando tengo que limpiar casas, trato de mirar si puedo hacer esa limpia espiritual o si simplemente no es mi trabajo porque hay algo mucho más grande que yo, mucha oscuridad que no pueda y simplemente hablo con la verdad. Porque siempre hay algo más que tú, tanto luz como oscuridad.

Andrea: Bueno, ¿puedo preguntarte algo sobre lo que dijiste la vez pasada sobre cómo puedes sanar con tus manos?

Rosie: El abuelo de mi madre curaba con las manos y para mi sorpresa yo heredé ese don. Cuando era pequeña mi madre decía que curaba a los perros. Yo lo quería evitar porque me daba miedo y empecé a asistir a todas las iglesias buscando mi verdad, pero la verdad estaba en mí. Es una herencia, es un don bonito y con los años he aprendido a saber cómo usarlo. Mucha gente cree que el tener un don te lleva a ser mejor que los demás y es todo lo contrario: es cuando debes ser más humilde de corazón para que no pierdas tu don. A mí se me dijo que no puedo hacer nunca nada oscuro para así no perder ese don. Y pues sí, ha sido un camino muy interesante.

MBP: ¿Entonces tu tradición es un linaje que ha sido transmitida por un familiar, o de persona en persona?

Rosie: En mi caso, sí. Yo lo heredé del abuelo de mi madre. Mi nieto también tiene el don y mi hija también. Pero si no tienes disciplina en tu vida con lo del don, puedes perder tu cabeza.

Jackie: Me interesa saber ¿cómo supiste, cuando eras más joven y estabas creciendo con los espíritus que te guiaban, cómo supiste que eso es lo que querías hacer? ¿De qué forma los espíritus se te revelaron?

Rosie: Bueno, mira, desde muy pequeña yo podía ver cosas y siempre buscaba a mi madre y a mi padre porque nadie podía ver lo que yo veía. Mi madre me cuenta que yo curaba los animales. Luego notaba ya más grande que yo veía un espíritu que los demás no podían ver. Yo crezco en Panamá en una familia católica pero cuando me vienen a pasar muchas cosas, busco diferentes religiones o iglesias para que me explicaran por qué yo podía ver todas estas cosas. Y eventualmente yo entiendo, a través de los sueños y visiones, que esto era para mí, para ayudar. Nunca para hacer daño. En mi primer viaje, cuando llego a Asheville, tuve la dicha de hablar con una señora que era india y era la directora de un hospital. Ella finalmente confirma lo que ya yo sabía: que tenía que trabajar con mi don para ayudar a los demás. Esto fue aquí en Cherokee. Y yo trabajaba en recursos humanos y tuve que eventualmente dejar todo mi trabajo y dedicarme a lo que vine: un poquito espiritista, un poquito consejera, curandera, médium y ha sido un camino espiritual interesante.

Jackie: ¿Te has llegado a cansar?

Rosie: Claro que sí.

Jackie: ¿Y qué haces para recargar las pilas o para recuperarte? Porque nos atiendes todo el tiempo.

Rosie: Sí, desde que estoy pequeña el baile es lo que me ha ayudado a quitarme todo el estrés. No sé por qué. Trato de ser la abuela, trato de ser la madre o la amiga. Y si soy tu amiga, lo espiritual es en la tienda. Si me tomo un té contigo es para hablar de cosas personales y no de espiritismo. Si mantienes un balance, funciona. Muchas veces me he tenido que ir. Desconectar de todo porque es muy importante para el espíritu y para el cuerpo físico. El fin de semana fui abuela, me fui a ver La Bella y la Bestia. Ignoras a todos los espíritus lo más que puedas. Comes popcorn y disfrutas el tiempo con tu nieto. A veces me tomo una copa de vino para hablar con mi hija sobre su vida porque creo que la dicha más grande mía ha sido el ser madre, el verla crecer y ahora ser abuela. En el espiritismo o dentro de lo que yo hago tu mente necesita descanso y yo lo hago los lunes y martes. Me desconecto. Si viajo a Panamá tengo que sentarme frente al océano vestida de blanco y si tengo que llorar, lloro. Y me limpio de todo lo que he recorrido. A veces tienes que ir a la montaña para agarrar fuerza. Pero a veces tengo que ser la mujer y no la consejera y buscar a mi amiga y desahogarme de que mi esposo está lejos. Y que bueno de tener esta gran amiga que entiende que, aunque estemos bailando y veo los espíritus y a veces le digo “vámonos, aquí no podemos bailar,” ella lo entiende.

MBP: ¿Hay algo más que quisieras mencionar?

Rosie: Lo que yo hago puede ser peligroso. Hay muchos adolescentes que quieren jugar tratando de invocar, o jugando a la ouija. Muy peligroso. Es muy importante que sepan que con eso no se juega. Tienes que tener una disciplina y primero aprender del respeto antes de intentar de jugar porque existe la luz, pero existen los demonios. Pero más grande que todo es el amor. Pero estamos en una sociedad en donde a la gente le parece fácil vender una ouija en una juguetería. Y lo que no saben es que, si tú invocas, vienen. Entonces mi consejo es el respeto a la espiritualidad y los espíritus.

Andrea: Yo me pongo a pensar mucho en el momento que estamos viviendo ahora: el momento político y las realidades que estamos enfrentando y sé que no es nada nuevo, sé que han sido siglos como con el mismo patrón. Pero ¿Cómo nos recomiendas a nosotros que estamos haciendo ese trabajo de movimiento, de involucrar más a nuestros ancestros, a su sabiduría, al trabajo con los espíritus para tener más fuerza como movimiento para proteger nuestras comunidades y hacer los cambios que buscamos hacer?

Rosie: Bueno, creo que a cada uno de nosotros se nos ha olvidado mirar hacia el universo y recordar que tenemos espíritus, los ancestros que nos pueden ayudar. Tristemente, solo cuando tenemos problemas pedimos. Y no, cada persona debe de tener un altar según su personalidad. Hay personas que un altar es una biblia. Hay personas que un altar es un cristal. Hay personas que tienen a los siete poderes africanos. Hay gente que tienen a Quan Yin. No importa. Es tu personalidad y tienes que llamar a tus ancestros. Se nos ha olvidado la espiritualidad, el buscar nuestro yo interno. Todos vinimos para aprender algo en la tierra y yo pienso que, si invocamos a la energía del amor, las cosas serían mejor. Yo no me considero una persona perfecta pero siempre, todos los días tengo que llamar a mis ancestros para que utilicen mi cuerpo, para trabajar a través de mi cuerpo para ayudar a las personas.

Rosie: Para mí, la pregunta más difícil de contestar es ¿qué me considero yo? Soy una santera, una espiritista. Trabajo con la tierra, soy una médium. Yo proyecto astralmente, ósea vas de un cuerpo hacia otro lugar. Ves cosas, oyes, sientes, entonces yo no tengo un [nombre], yo sólo les dejo trabajar a través de mí. Creo que esa es la pregunta más difícil porque no tengo un nombre específico. Te puedo decir que soy santera pero no es solamente eso, porque empecé a caminar en esta jornada aún antes de ser una santera. Pero ha sido increíble. Buenas experiencias y también unas cuantas malas experiencias. La experiencia más, más hermosa ha sido el espíritu que ha caminado conmigo, el indio que siempre me deja una pluma, aun cuando nadie ha estado en mi casa, ahí se encuentra una pluma esperándome. Son cosas difíciles de explicar. Un día vino un anciano a la tienda y yo estaba muy triste porque era navidad y yo sigo dando bastante a las personas, pero como ya sabes, mi esposo se encuentra bien lejos. Yo estaba triste porque iba a pasar otra navidad sin él. Y este anciano de Puerto Rico me dijo, “Rosie, no te puedo dejar aquí porque tienes un anciano que no me deja ir. Me dice que él tiene un mensaje para ti.” Yo soy la única que sabe su nombre así que sabría si es cierto. Luego el espíritu tomó control sobre su cuerpo y me habló, me dijo su nombre y empecé a llorar. Su mensaje fue, “Tú sabes que estás aquí para ayudar a las personas, para darles el mensaje que provien de mi o de otros, pero hoy te visité porque estás triste. Y te quiero hacer fuerte y ya vendrá tu tiempo. Ya no estés triste.” Lloré y ese fue el regalo más grande que tuve. Este hombre es un espiritista como yo. Y me dijo, me mostró su anillo, que era justo como mi anillo, con el rostro de un indio. Él me dijo, “tenemos esto en común.” Se fue y como un año después falleció. Y yo sé que mi indio no puede tomar control sobre cualquier persona. Él tiene que escoger a qué cuerpo hablarle. Ese fue un regalo hermoso.  Fue hermoso porque pude hablar con él y yo pude ver que era él. Ese saludo y luego el nombre, nadie más sabe eso y me puse a llorar, me puse a llorar.

MBP: ¿Qué herramientas usas? Hierbas, cartas de tarots, ¿qué más?

Rosie: Yo uso péndulos, cartas de tarot, a veces el agua. Una puede ver en el agua. O si estoy trabajando con una veladora para saber si las cosas siguen mal, leo lo que dice la veladora. No sé por qué o cómo, pero si realmente me concentro, puedo ver cosas detalladas para una persona. Puedo llegar hasta ese punto.

MBP: ¿Algo así como el futuro en imágenes y visiones?

Rosie: Sí, es absurdo que la gente piensa que los espíritus te hablan a ti y que vas a escuchar su voz, pero lo que vas a escuchar es tu voz y vas a saber con el tiempo si es que solo son tus pensamientos o si es el espíritu. Llegas a aprender eso. Yo escribo automáticamente también. Y no sabía que ese era el nombre hasta que recientemente alguien me dijo que así se llamaba: escritura automática. Y es ahí cuando tú escribes y el espíritu escribe a través de tu mano. No sabía que así se llamaba. Yo uso todas las veladoras, el péndulo, el agua y cada vez que hago una ceremonia uso el fuego.

Jackie: ¿Nos cuentas más acerca del nombre de tu tienda?

Rosie: “Esencia Divina” es el nombre. Una vez estaba manejando y los espíritus me decían que debía empezar a ayudar a las personas. Nunca voy a olvidarlo. Fui a hablar con una señora después que la otra señora me dijo eso para ver una visión de cristales. Esta era una señora que ya no está ahí. Me vio y le dije “¿qué?” Me dijo, “No puedo leerte las cartas. Es mejor que no lo haga.”  Porque ella podía ver cosas. Y me dijo, “¿Qué tal si me lees las cartas y te pago?” Esa fue la primera vez que leí las cartas profesionalmente. Hablé sobre sus libros y su enfermedad y me dijo que nadie sabía que estaba muy, muy enferma. Ya luego empecé a averiguar sobre cómo abrir una tienda. Abrí la tienda con dos veladoras. Pensé: “¿Cómo voy a abrir una tienda con dos veladoras? No tengo nada de dinero.’ Casi ni tenía dinero para el depósito. Me puse a limpiar una telaraña y me dije a mi misma: “Bien, aquí estoy. Esta es la tienda, no hay productos.” Se dice que debes hacer lo tuyo. Y sí, hice lo mío y cerré mis ojos y empecé a hacer algo que sí sé hacer, abrir el corazón y dejar que la energía salga. No sé, es raro, pero lo hago. La gente empezó a llegar a la tienda preguntándose, “¿Qué hay aquí? Se siente bien.” Empecé a usar eucalipto e hice mi primera limpia.

MBP: ¿Eso es una limpia? ¿Cómo describirías una limpia?

Rosie: Tienes que dejar que el espíritu te ayude. Por ejemplo, yo intento hacer cuatro limpias en una persona, pero muchas veces el espíritu me ha dicho, “no, tienes que tocar su pie, tienes que hacer trabajo en su pie porque tiene que caminar por un camino distinto. Necesita que se sane aquí o tiene algo ahí.” Por ejemplo, cuando ella [senalando a Jackie] quiere tener un bebe, yo dejo que el espíritu me hable. Yo sabía que tenía que hacer algo y no sé cómo explicarlo, pero así se hizo. Conmigo te puedes dar cuenta que a veces soy yo y a veces no. Aun cuando hablo, cuando enseño una clase puede que sea yo o que el espíritu tome control. Y las muchachas más o menos se dan cuenta. Cuando el indio está cerca no puedo caminar con una pierna, es como si le hubieran lastimado una pierna a él. En una de las clases empecé a oler una orquídea, como una flor y pensé: “no veo nada. ¿dónde? Las personas van a pensar que estoy loca” pero luego hueles las rosas, después el incienso y todos/as empiezan a llorar. Los espíritus vinieron y tomaron control sobre mí y les dijeron que ese día iba a ser una celebración, que varios espíritus se encontraban alrededor porque muchas cosas iban a suceder. Ellos/as se acuerdan porque ese fue un gran día en sus vidas. No podían explicar, no hay palabras para explicar el sentimiento, el aroma cambiaba de rosas a incienso. Más nadie estaba ahí y todos/as empezaron a llorar sin razón alguna. Me he dado cuenta que con mi nieto empezó a suceder lo mismo. Él te dice una cosa, luego te dice otra y es el espíritu que habla a través de él. Luego el continúa como si nada, pero le pasa lo mismo que a mí. Por ejemplo, el domingo anterior le dije que un hombre iba a venir y me contestó con el nombre de otra persona a quién no he visto en mucho tiempo. El me mira y me dice: “Oh ¿te refieres a esta persona? Porque van a tocar a la puerta buscándote.” Yo le digo, “ Ay, Jaden.” Él no lo sabe, pero los espíritus hablan a través de él. Yo tenía una amiga, que ahora ya falleció, y solía decir que con los espíritus, tú te podías dar cuenta si era el espíritu o si era yo y así ella aprovechaba esa oportunidad para hacer más preguntas. Jaja (risas). Eso fue bonito. Y siempre tenía su pluma lista: “en serio, dime.” Ha sido interesante todo. En uno de mis viajes a Panamá empecé una jornada para ir a ver de dónde era el abuelo de mi madre. Había una casa que se construyó con adobe y ahí es donde el nació. Y él era muy famoso, la gente venía de otros pueblos para que los/las sane. Y me dicen que el siempre trato de mantener lo de…osea, no hagas lo malo, pero sí haz lo bueno. Cuando Jessica estaba pequeña la lleve con un curandero porque estaba muy delgada y no quería comer. Es chistoso porque el hombre que la sobó me vio a mí y me dijo: “¿por qué no la curas tú?” Y yo dije que no. Y luego me dijo: “¿Sabes que la persona que me guía era el abuelo de tu mamá? Yo tenía catorce años cuando él me enseñó y yo veo que tú tienes ese don, tal como tu hija.” Y me dijo: “es la última vez que yo la sobo. Tú tienes que hacerlo después.” Fue genial saber que este hombre, que también era genial, tenía respeto por Gregorio Vargas. Ese era su nombre. Ahora siempre tengo una mesa para mi indio. Y justo ahora que fui a Cuba, lo primero que me dijeron fue: “Hay un curandero aquí. Él es tu pariente, se ve como un indio bajito, panameño.” Claro que era panameño. Y me dijo: “él era el abuelo de tu madre y dice que no está contento porque no le tienes un lugar separado para él.” Ahí en la parte de atrás le tengo su mesa ahora porque él me dijo en Cuba, a través de los espíritus, que él es el que cura con el indio.

MBP: ¿Entonces le dedicaste un altar?

Rosie: Sí. Es solo una mesa pequeña justo con lo que le encantaba, su tabaco. Ella [Andrea] me trajo un poco de tabaco especial y le dije: “Gracias Andrea, se lo voy a dar a él.” Porque él tomó el control y habló. Pensé: “¡Ay Dios, el está aquí!” Ya luego hubo un tío que se apareció. Pienso ¿Cuántos espíritus hay en esta tienda? Yo no quería creer que era mi tío porque le dije a mi tío que no hacia nada, mas él mencionó el lugar específico donde vivía en Panamá. Ahí dije: ¡sí, es él! Y así es, tú tienes espíritus, pero tienes un espíritu que te guía. Cada uno de los espíritus va a hacer lo que hacían bien durante su vida. Por ejemplo, mi abuelo, el abuelo de mi mamá era un buen curandero. Y el indio es un protector pero también es un curandero. Mi tío es muy bueno para decirte las cosas, pero a veces te dice demasiado. Y cuando fui a Cuba me dieron su nombre y luego me dieron el nombre específico donde vivía y él mencionó que quería ayudar porque esto era para todos/as y que quería participar con los espíritus. Y le dije que claro que sí, pero que recuerde que no se trataba solo de mí, sino de todo el mundo. Por eso es que empecé esto, porque si no tienes una cita y necesitas relajarte o agarrar fuerza o recibir una respuesta, al sentarte aquí puedes hablarle al espíritu y pueden poner en tu mente las respuestas para ti.

MBP: Entonces para ti ¿los espíritus son ciertos ancestros tuyos? El abuelo de tu madre y un tío, pero ¿es posible que para otras personas los espíritus no sean parte de su familia?

Rosie: Oh sí. Hay una señora llamada Elizabeth o Isabel, no sé cuál de los dos, pero ella está aquí todo el tiempo. Hay muchos espíritus aquí. Y esa mesa a mi lado se llama la mesa espiritual. Ahí es donde solamente traes los espíritus de tu familia. Y ya los que no son de la familia van separados, tú los cuidas. Si eres una espiritista y no cuidas a tu espíritu, no vas a estar bien. Así como Jaden, mi nieto, le estaba pasando tantas cosas y yo sabía que era exactamente por eso: él necesitaba cuidar de su espíritu, pero es muy pequeño. Entonces cuando fui a Cuba alguien que practica lo mismo que yo, pero aún más grande, me dijo…en realidad fue Yemayá. El espíritu tomó control sobre mí y me dijo: “has estado llorando por tu nieto, pero tú ya sabes el problema, nada más necesitabas que yo te confirme el problema.” Y ella me dijo: “No hay un problema, pero él es como tú. Él ve los espíritus y siente los espíritus. Luego me dijo: “Es muy pequeño, pero bajo un árbol debes asegurarte de que le prestes atención a sus espíritus porque tiene muchos.” Imagínate un niño que tiene muchos espíritus tocándole y visitándole. Ya se está haciendo más fuerte. Y pues necesitábamos regresar y cuidar del espíritu. La manera en que hicimos eso fue en un árbol, con unos vasos y les sirves a cada espíritu de una forma especial. El día de la ceremonia, el grupo que viste aquí, ellos/as me ayudaron. Y aunque pareciera solo café, solo una bebida, tu sientes los espíritus a tu alrededor. Son como niños/as esperándote. Tiemblas y no sabes por qué. Fue muy interesante. Pues hicimos eso y se suponía que Jaden iba a decir algo y así lo hizo. Hay una foto donde él está encima del árbol, antes de hacer todo eso. Hay dos hombres a su lado. Un hombre en overoles y un anciano. Ellos no son parte de la familia, le pertenecen a la tierra. Aquí, por ejemplo, hay uno que se llama Romeo, siempre dice que es de la tercera línea de ángeles. No conozco la palabra específica, pero siempre viene. Allá atrás está Romeo, Isabel y hay otro hombre, un hombre negro. Hay muchos espíritus que no tienen mucho que ver con mi familia, pero por una u otra razón hacen su trabajo aquí. Hay una señora pesado y creo que tuvo un problema, pero siempre está aquí para ayudar. Es muy cariñosa y cuando la vi me dijo: “Quiero ayudar, por favor.” Entonces los espíritus van y vienen. Algo así como si dijeran que quieren ayudar y ser voluntarios/as y que van a venir todos los martes. Hay que prestarles atención y respeto a los espíritus. Por eso yo digo que cuando vienes le puedes ofrecer una flor a Yemayá, pero también puedes ofrecerles a los otros espíritus porque hay muchos. Y eso es lo que yo hago. Le digo a Jessica que tenemos que ir por más flores y ya luego yo las divido. Y por eso yo le dediqué una mesa a los siete africanos/as, a los santos/as porque hay gente que cree en los santos/as aparte de los ángeles. Y también está Quan Yin y abajo está el Buddha. Y allá atrás hay unas mesas para los espíritus y a mi lado hay una mesa que es la mesa espiritual para la familia. Y allá atrás una mesa específicamente para mi abuelo y hay otra esquina para los otros espíritus. Y es mucho trabajo porque en la santería tienes que darle atención a cada uno de ellos/as y yo hago eso en casa. Es interesante. Tengo muchas experiencias con los espíritus. Lo que no puedes olvidar es que vives en esta tierra y tienes que ser parte de ella, pero con la ayuda de ellos/as, porque mucha gente nada más va allá y nadie y se olvidan de dejar un pie en este tierra. Hay que tener un equilibrio.

MBP: Gracias